Elecciones en USA y sus consecuencias

Elecciones en USA y sus consecuencias

El conteo regresivo de la dictadura venezolana se aceleró con este resultado electoral, pues ya no pueden contar con la mirada cómplice de los demócratas en este proceso.

El resultado fue clarísimo: una barrida bestial al Partido Republicano. Había ocurrido antes con Bush 2 y con Nixon. Es más, al mismo Barack Obama le sucedió al final de su gobierno en 2014. Sin embargo, lo que pasó esta semana tuvo una profundidad inmensa que va a afectar el futuro de Estados Unidos y América Latina también. Los republicanos perdieron Texas, Carolina del Sur, Kansas, Misisipi y Iowa. Más importante aún es que los votantes latinos y negros que hace dos años

fueron fundamentales en la elección de Donald Trump, esta vez no lo acompañaron y se fueron con el Partido Demócrata.

Estas elecciones abren la puerta a las elecciones presidenciales de 2028, y es en esta nueva disputa política donde veremos sus efectos en las decisiones del actual Gobierno que afectan a América Latina, en especial a Cuba y a Venezuela. El fracaso de Irán, una de las principales razones de esta brutal derrota, deja a Venezuela como el único éxito en política exterior que puedan mostrar Trump y el Partido Republicano en esas elecciones.

Lo de Cuba aún no sabemos, y es difícil predecir cómo se va a dar, pero lo que sí queda claro es que el régimen cubano quiere provocar a los Estados Unidos. Para la muestra un botón: esta semana arrestó a una de las figuras democráticas más importantes de la isla, la periodista Yoani Sánchez.

En cambio, lo de Venezuela sí parece estar más claro. Sin el voto latino los republicanos están perdidos políticamente. La única manera de rescatarlo, además de bajarle la agresividad a ICE, es logrando el regreso de la democracia a Venezuela. ¿Y quién se puede nutrir de un éxito en política exterior como este? Marco Rubio, el secretario de Estado. Por ello, ya se pronunció al respecto y se comenzó a hablar de la salida de Delcy Rodríguez, de calendario electoral y de transición.

Si yo fuera el asesor político de Rubio, le diría: “Resuelva eso antes de que se posesione el nuevo Congreso y que sean usted y la Administración Trump los que se ganen este gran triunfo en política exterior”. Es decir, tiene dos meses para que en la negociación de Dinorah con Jorge Rodríguez se cree el nuevo Consejo Nacional Electoral y se elabore el calendario electoral para que a más tardar en octubre se den las elecciones libres en Venezuela. Es más, él ya lo insinuó en unas declaraciones, cuando dijo que ese tema iba a quedar resuelto antes de que él se fuera, y todos sabemos que va a ser candidato presidencial.

Las primarias del Partido Republicano comienzan el 3 de enero. Eso quiere decir que Rubio debe renunciar unos meses antes para hacer campaña. ¿Se imaginan a Rubio asistiendo a la posesión de María Corina unos meses antes o incluso unos días antes de renunciar? Imposible una imagen mejor para lanzar una campaña donde los votantes latinos van a ser fundamentales. Si le sumamos a esto la pelea bajo cuerda entre Trump y JD Vance, luego de los resultados de las elecciones, el escenario está listo para que esto se dé.

Todos sabemos que los Rodríguez tienen una estrategia: dilatar y dilatar para negociar con los demócratas. Finalmente, les fue muy bien con Biden, quien les soltó a Álex Saab y a los narcos sobrinos. Sin embargo, hoy el Partido Demócrata necesita el voto latino y si Trump y Rubio no aceleran el proceso, se pueden quedar con esa victoria más adelante. Ambos partidos necesitan ese voto latino que con el regreso a la democracia de Venezuela queda servido en bandeja. No es casualidad que los tres congresistas republicanos del sur de la Florida hayan sido reelegidos, pues han sido los que más han empujado el regreso de la democracia en Venezuela de manera pública.

El conteo regresivo de la dictadura venezolana se aceleró con este resultado electoral, pues ya no pueden contar con la mirada cómplice de los demócratas en este proceso. Es más, los senadores Bernie Moreno, republicano de Ohio, y Tim Kain, de Virginia, ya propusieron la fecha del 24 de julio para las elecciones en Venezuela. Kain va a quedar en el comité de Relaciones Exteriores del Senado y liderará el subcomité de Hemisferio Occidental que tiene que ver exactamente con Venezuela.

Es más, Kain estuvo conmigo en la frontera en 2019 cuando yo era embajador de Colombia en Estados Unidos y vio con sus propios ojos el dolor de esos millones de venezolanos que tuvieron que salir por la dictadura. Recuerdo cuando habló –él sabe español– con una señora hambrienta, de 70 años, que escasamente pesaba 35 kilos, cuyas nietas la habían obligado a salir de Venezuela porque si no, moriría de hambre. Había llegado a Colombia caminando cientos de kilómetros. Gran aliado en esta lucha.

Por un lado o por otro veremos el final del rodrigato. Ojalá lo entiendan y busquen un buen final para ellos y para Venezuela. Soñar no cuesta nada.