Sánchez: Elecciones trampa y corrupción

Sánchez: Elecciones trampa y corrupción
Sánchez: Elecciones trampa y corrupción

Sánchez es tan corrupto, tan mafioso y tan mentiroso como Petro. Y como si esto fuera poco, con una familia tan corrupta como la del expresidente de Colombia.

En muchas conversaciones en las que los españoles me hablaban horrores del presidente de su Gobierno, Pedro Sánchez, yo les contestaba que, comparado con Gustavo Petro, Sánchez era un estadista. Luego de investigar toda la corrupción del presidente de Gobierno de España, tengo que decir que me equivoqué. Sánchez es tan corrupto, tan mafioso y tan mentiroso como Petro. Y como si esto fuera poco, con una familia tan corrupta como la del expresidente de Colombia.

No entiendo cómo llegó España tan bajo. Los hechos son contundentes y las investigaciones judiciales, algo que en Colombia no va a pasar hasta que cambiemos de fiscal, han metido a la cárcel al círculo más cercano de Sánchez, y seguramente faltan muchos, incluidos miembros de su familia, que ya están siendo investigados y algunos imputados.

No es un tema menor. Hay dos secretarios de gestión del PSOE, Partido Socialista Obrero Español, del que forma parte Sánchez, en la cárcel. Ambos trabajaron para él, quien es el número uno del partido, y estos ocupan el puesto número tres. También está en la cárcel el hermano de Sánchez; su esposa está imputada y seguramente también va a ser condenada.

Todo este escándalo de corrupción e incluso de intimidación de jueces, fiscales y periodistas, para proteger el entorno de Sánchez, muestra una cultura mafiosa en el PSOE, de la que su jefe es responsable. ¿Un tercero de un partido se atrevería a pedirle a la mafia de Badajoz asesinar a una jueza, sin que el número uno se entera? Lo increíble es que la persona contactada de la mafia, ya en estrados judiciales, ha dicho que se negó a llevar a cabo esta operación, pues, según el diario El Debate, los enviados de Sánchez le dijeron que la jueza “era un grano en el culo y había que eliminarla”. ¿Les suena? Algo similar pasó en Colombia con la muerte del excandidato a la presidencia Miguel Uribe Turbay, quien era estigmatizado por el presidente Petro de esa misma manera. Claro, en España hay evidencia de que el círculo cercano a Sánchez había dado esa orden. En Colombia no se sabe quién lo dio, pero sí está claro que lo ejecutó uno de los grupos terroristas a los que el presidente Petro favoreció con su paz total.

A este horror político, más digno de un mafioso que de un presidente de Gobierno, y que deja a Watergate como un juego de niños, hay que sumarle otros escándalos en los que está involucrado el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, hoy también investigado. Sus negocios con la mafia venezolana, con Maduro a la cabeza hasta el pasado 3 de enero, siempre tuvieron a Delsy y Jorge Rodríguez como ejecutores de esos negocios turbios. Con razón, la mafiosa a cargo de Venezuela se atravesó toda la sala plenaria de Naciones Unidas para darle un beso a su socio, Pedro Sánchez.

Esta relación no fue solo el aterrizaje de Delsy en España, cuando tenía prohibido entrar al espacio aéreo de Europa, donde iba a comer con Sánchez en una casa alquilada, o la desaparición de 12 maletas que ella trajo desde Venezuela. Su socio Rodríguez Zapatero logró negociar millones de barriles de petróleo, se habla de más de 250 millones de dólares, cuyas comisiones fueron a parar a españoles que luego los donaron al PSOE y a la Internacional Socialista, que entonces era presidida por Sánchez. Pronto los jueces van a mostrar todo este entramado corrupto. Si no hubieran llamado a elecciones en estas semanas, esas decisiones judiciales se habrían dado, pero los jueces prefieren dejarlo para después del proceso electoral para que no los acusen de interferir en él.

La historia es increíble por su parecido con Colombia. Hay Verónica Alcocer, hay Nicolás Petro, hay Laura Sarabia y hasta hay Armando Benedetti. Cargos distintos, nombres distintos, pero el mismo poder cercano al presidente que incurrió en todo tipo de acciones criminales.

Las similitudes no paran ahí. Ya hay estudios serios que hablan de que el voto armado en apoyo al candidato de Petro en Colombia pudo estar entre 300.000 y 500.000 votos. Casi ganan las elecciones. En España, Pedro Sánchez quiere meterle cerca de 500.000 nuevos votantes a las elecciones para mantenerse en el poder. Creó la “ley de nietos” para que todos los hijos y nietos de quienes se exiliaron por la dictadura de Franco adquirieran nacionalidad inmediata y pudieran votar en las elecciones. Las cuentas no cuadran y se ve que hay una manipulación absurda y absoluta para lograr ese objetivo. Afortunadamente, por ahora, las altas cortes suspendieron el proceso, pero la presión para que permitan ese fraude es brutal y, cuando viene de un Gobierno que pidió eliminar a una jueza que no le convenía, obviamente más de un magistrado debe estar muerto del susto.

¿En qué momento España se convirtió en una república bananera? Hay muchos miembros reconocidos del PSOE que dicen que no van a votar por Sánchez, pero lo que es increíble es que millones de españoles lo vayan a hacer. Nunca, nunca, me imaginé esa madre patria, que con orgullo defiendo como la gran creadora de esa Hispanoamérica mestiza, me avergonzara como me avergüenza hoy. Qué dolor.